Furor Domini el conquistador más odiado del Nuevo Mundo

Nacido con el nombre de Pedro Arias Davila pero conocido por infinidad de sobrenombres, como por ejemplo el galán, el justado (por su habilidad en torneos y justas) Pedrarias o “Furor Domini -Ira de Diós” (por su carácter de mil demonios y su crueldad tanto con los nativos sudamericanos como con los subalternos de su propia nación).


Pedro Arias Davila

Pedrarias Davila ha pasado a la historia como uno de los conquistadores más odiados y con peor reputación de todos aquellos hombres que fueron a la conquista del Nuevo Mundo.
Hijo de Pedro Arias Davila “El Valiente” aristócrata destacado en el reinado de Enrique IV de Castilla y nieto del judeoconverso Diego Arias Davila, el cual fue Contador Mayor de Castillas, el futuro “Pedrarias” vio la luz en el seno de una de las familias más importantes de la élite segoviana en el año 1440. Como no podía ser de otro modo para un joven de su alcurnia pasó su infancia en la corte de Enrique IV de Castilla y después en la de los Reyes Católicos.
Con el paso de los años el joven “Pedrarias” llegó a ser un experto militar y uno de los más afamados generales de los Reyes Católicos, distinguiéndose en la Guerra de Granada, las de Portugal y Francia y especialmente en las de África (1508-1511) participando en la Toma de Orán (1509) y la Toma de Bugía (1510) siendo el primero en escalar los muros de la plaza después de eliminar al alférez musulmán que la custodiaba lo cual le valió el engrandecimiento de su persona y su familia.
Sus andanzas por el Nuevo Mundo comenzaron con el cargo de primer Gobernador y Capitán General de Castilla del Oro (territorio formado por lo que hoy día sería Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Norte de Colombia) en el año 1513 y asumiendo su cargo en 1514, cuando ya la juventud hacía tiempo que había abandonado su cuerpo.

La zona conocida como Castilla del Oro

Según los documentos que hablan de él, se trataba de un hombre taciturno, ambicioso, cruel y extraño. Se le atribuyen actos como el de llevar a cabo cacerías de indios como si de animales se tratasen, azuzándoles sus perros de guerra para que los destrozaran a dentelladas. Aunque uno de sus comportamientos más extraños es el portar en todos sus viajes su propio ataúd. Se dice que este extraño hecho era debido a que cuando “Pedrarias” era más joven padeció una dolencia que lo llevó a dicha caja, mientras los suyos lo velaban empezaron a escuchar ruidos extraños dentro del féretro y al abrirlo con toda la sorpresa y espanto del mundo encontraron al segoviano vivo y desorientado.
Algunos antropólogos forenses han llegado a la conclusión de que el conquistador, padeció de catalepsia o posiblemente de alguna enfermedad cardiovascular imposible de detectar en aquellas épocas.
Continuando con sus hechos más destacados en el Nuevo Mundo podemos destacar la fundación de la antigua ciudad de Panamá (Panamá la vieja) y Natá de los Caballeros sin dejar de lado los conflictos que mantuvo con otros conquistadores como Francisco Hernández de Córdoba y con Vasco Núñez de Balboa el prometido de una de sus hijas.
Balboa y “Pedrarias” intentaron mantener las apariencias, pero la desconfianza y el odio mutuos les llevaron a una guerra fría durante los primeros tiempos de relación entre ellos.
Pedro Arias Davila esperaba con urgencia ordenes de la Corona Española para poder juzgar a Balboa por sus actos, pero en 1515 con la llegada de dos carabelas provenientes de La Española que portaban noticias de la península, sus planes quedaron en agua de borrajas, ya que el Rey Español quería nombrar a Vasco Núñez de Balboa gobernador de Panamá y Coiba y adelantado del Mar del Sur e instaba al segoviano a apoyarlo en todo lo posible.

Vasco Núñez de Balboa en el Pacífico

A la muerte de Fernando el Católico, los enemigos de “Pedrarias” encabezados por Bartolomé de las Casas, lograron convencer al Rey Carlos I de la crueldad y maldad del Gobernador de Castilla del Oro. El rey acordó sustituirlo lo antes posible por Lope de Sosa (Gobernador de Canarias).
Davila en uno de sus tantos arrebatos de furia y odio, señaló a Balboa de ser el culpable de su desdicha y lo acusó de rebeldía contra la Corona, apresándolo y haciéndolo procesar de un modo muy oscuro con lo que Balboa acabó siendo decapitado en Enero de 1519.
Lope de Sosa arribó a tierras sudamericanas en mayo de 1520, pero no pudo hacerse cargo de su puesto ya que llegó siendo cadáver, a Davila volvía a sonreírle la fortuna. Mientras tanto el conquistador  había enviado a su mujer Isabel de Bobadilla y Peñalosa (la primera mujer noble que había llegado al nuevo mundo) y a uno de sus hijos a la corte del nuevo Rey Castellano para agasajarlo con riquezas y así poder mantener su cargo, lo que funcionó durante un tiempo.
“Furor Domini” continuó con sus rencillas contra otros conquistadores matando y decapitando de igual modo a Francisco Hernández de Córdoba.

Francisco Hernández de Córdoba representado en billetes nicaragüenses

Finalmente las acusaciones formuladas contra su persona por todos los agravios llevados a cabo durante su estancia en el Nuevo Mundo, llevaron al extraño conquistador a ser depuesto de su cargo como Gobernador de Castilla de Oro, aunque después de una maniobra política consiguió aún ostentar el título de Gobernador de Nicaragua hasta el día de su muerte que acaeció el 6 de Marzo de 1531 en la ciudad de León Viejo (Nicaragua).
Este personaje tan controvertido, tan oscuro, tan denostado por la historia, consiguió con sus argucias mantenerse en el poder de un modo u otro hasta su muerte. Sus crueldades eran conocidas en el Viejo y en el Nuevo Mundo, aún así consiguió morir de anciano y no con la cabeza separada de su cuerpo como muchos de sus compañeros. Cierto es que la historia la escriben los vencedores, y Davila tenía muchos enemigos, lo que es una realidad es que era un hombre sin escrúpulos y sin remordimientos pero nunca sabremos a ciencia cierta si esta leyenda tan oscura en algún momento tuvo espacios de luz.
Sus supuestos restos fueron encontrados en el año 2000 por el gobierno de Nicaragua, junto a los de su enemigo Francisco Hernández de Córdoba en el presbiterio de la iglesia de la Merced de la anteriormente referida ciudad de León. Ambos fueron sepultados en el Memorial de los Fundadores.
Fernández de Córdoba fue honrado con 21 cañonazos del ejército Nicaragüense y sepultado con honor, mientras que los de Dávila fueron sepultados a los pies del anterior sin ningún tipo de honor.

Así termina la historia del conquistador más odiado de las Américas, enterrado sin honor y a los pies de uno de los hombres que decapitó llevado por su odio.

Comentarios

  1. Muy interesante esta información de Don Pedrarias Dávila, asi como el hecho que era descendiente de un judío converso, al igual que lo fueron muchos conquistadores llegado a la Nueva España de origen judío, como Alonso de Paz y muchos mas.

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    1. Muchas gracias por leer mi artículo Sergio.

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