miércoles, 12 de octubre de 2016

Diego García de Paredes el Sansón de España

La figura del Sansón de Extremadura navega entre la historia y la leyenda. Lo que es un hecho irrefutable es que fue uno de los guerreros más destacados de la historia de España.
Nacido con el nombre de Diego García de Paredes en Trujillo (Extremadura) en el año 1468, descendiente de las familias hidalgas de los Delgadillo de Valladolid y de los Altamirano.

Imagen de Diego García de Paredes

De su infancia y juventud tenemos pocos datos, aunque si sabemos que aprendió a leer y escribir cosa extraña en la época además del arte del combate y de las armas. Quedó huérfano de padre a corta edad, ya que su progenitor murió en el año 1481 y a partir de entonces quedó al cargo de su madre y hermanos hasta que en 1496 su madre Juana de Torres falleció y fue a reunirse con su marido.
Ese mismo año Diego ya sin cargas familiares, se enroló en la primera de sus aventuras junto a su medio hermano Álvaro de Paredes. Viajaron a Nápoles donde desembarcaron a finales de ese mismo año, pero no pudieron ganarse la vida a costa de sus armas a causa de que desde hacía poco las hostilidades entre Francia y España habían cesado. Sin oficio ni beneficio decidieron viajar a la Ciudad Eterna, donde comenzaron ganándose la vida a base de vencer a enemigos en duelos nocturnos de espada en los suburbios de Roma.

La Ciudad Eterna lugar de andanzas del "Sansón Extremeño"

Este periplo duró poco ya que el Sansón de Extremadura pensaba que este tipo de chances eran un deshonor para un hidalgo español. Aprovechando que cardenal Bernardino de Carvajal, pariente suyo era parte de la curia Romana le pidió ayuda para mejorar su estatus en la ciudad italiana.
El Papa de ese momento Alejandro VI (Borgia), no necesitó demasiadas recomendaciones del cardenal español, ya que un día mientras paseaba por los jardines de alrededor del vaticano vio a Diego en acción. Todo comenzó mientras la soldadesca española al servicio del Pontífice jugaba a lanzar la barra, un divertimento típico de la época. Los guardias italianos de Alejandro VI recelosos de los españoles buscaron brega y desenvainaron sus espadas, Diego García de Paredes sin dudarlo dos veces y con una barra de metal en las manos se deshizo fácilmente de los soldados italianos, destrozándolos uno a uno. El final de la refriega se saldó con cinco italianos muertos, diez malheridos y un gran número de ellos arrastrándose y mordiendo el polvo. El Papa impresionado por las dimensiones, la fuerza y poderío del extremeño no dudó en nombrarlo su guardaespaldas personal. En ese momento comenzaban las no pocas aventuras del Sansón español.

El Papa Borgia Alejandro VI 

Siendo capitán de los Borgia, batalló junto a los españoles del Gran Capitán en diferentes misiones, como la de la toma de Montefiascone, Imola y Forli, donde demostró su gran arrojo y su descomunal fuerza (se dice que arrancó de cuajo las argollas de hierro del portón de la fortaleza de Montefiascone para que así entrara el ejército pontificio).
Después de todos estos hechos su vida en Roma cambió radicalmente como consecuencia de uno de sus tantos y famosos lances de honor, donde mató y decapitó a un tal Cesare el Romano. Este acto creo gran revuelo en la ciudad y De Paredes fue cesado de su puesto y perseguido por el ejército papal. El gran guerrero extremeño consiguió escapar y a partir de entonces y durante los años siguientes puso su espada a disposición de diferentes señores italianos como la familia Colonna y el Duque de Urbino desempeñándose en el oficio de  mercenario.
Las gestas de Diego García de Paredes en Italia son muchas pero su leyenda comenzó bajo los estandartes y banderas de su país de origen “España” y mientras servía bajo el mando del Gran Capitán.

Antigua bandera española

Gestas como la que dio comienzo a su leyenda, acaecida en el asedio de Cefalonia (Grecia), donde hostigado luchó durante horas y horas dando muerte a muchos de sus enemigos otomanos que tan solo consiguieron doblegarle cuando el cansancio, el hambre y la sed comenzaron ha hacer mella en su hercúlea fuerza. Dicha lucha a la altura de los dioses y ante tal muestra de valentía y coraje consiguió que los otomanos respetaran su vida y fuera hecho prisionero y no pasado a cuchillo como muchos de sus compañeros. Esperando pacientemente al último asalto, repuso fuerzas en la prisión de la ciudad griega y cuando las tropas españolas y venecianas entraron en Cefalonia Diego escapó y luchó junto a los suyos despedazando y aniquilando a todo otomano que se encontraba a su paso.
Desde este momento fue conocido como el “Sansón de Extremadura” ya que esas medidas, fuerza y poder solo podían ser comparadas con las de un semidiós o uno de los jueces bíblicos.

El poderoso Sansón

De vuelta en Sicilia, las fuerzas españolas quedaron en un estado de apatía temporal por falta de objetivos. De Paredes con ganas de seguir combatiendo volvió a servir a las fuerzas papales y a Cesar Borgia, olvidando este lo ocurrido en el pasado.
Durante un tiempo ayudó al hijo del Papa a conquistar Rímini, Fosara, y Faenza, conquistas donde ganó nuevos laureles donados por la familia de los Borgia. Una vez acabadas las hostilidades el Sansón de energía inagotable, volvió con los suyos participando en la Segunda Guerra de Nápoles.

Cesar Borgia hijo del Papa Alejandro VI

Durante 1501 y 1504 su fama no hizo más que subir como la espuma mientras mostraba su gran destreza con la espada y gestas insólitas debidas a su gran fuerza.
Una de ellas, posiblemente la más famosa fue la de batallar contra un destacamento del ejército francés compuesto por 2000 hombres sobre un puente que cruzaba el río Garellano, matando sin tregua a todo galo que se encontraba, viendo esto sus compatriotas fueron en su ayuda y la escaramuza se saldo con 500 muertos por parte francesa y el resto del destacamento huyendo despavoridamente.

Mandobles de Diego García de Paredes

Después de Nápoles fue Cruzado, Maestre de Campo, Coronel de la Liga Santa y Coronel con Carlos V donde siguió haciendo historia y haciendo lo que sabía hacer mejor que nadie “combatir”
Las historias de Diego García de Paredes son innumerables, pasando a ser un personaje muy popular en su época llegando sus gestas a las plumas de grandes literatos como Cervantes y Lope de Vega.
En su historia seguramente hay mucho de verdad y mucho de leyenda, pero lo que si que es cierto es que fue un gran guerrero, un hombre pendenciero, con un honor llevado al límite, de envergadura Hercúlea y un duelista sin igual como se demuestra en el encierro del ejército español en Barletta, donde durante sesenta días estuvo batiéndose en duelo contra caballeros franceses sin perder ni un solo combate.

Los grandes literatos, Cervantes y Lope de Vega

Su muerte acaeció en Bolonia en el año 1533 de una manera poco honrosa para un hombre de su calibre, ya que murió cayendo de su caballo mientras jugaba con unos niños a un pasatiempo de lo más pueril.
Sus restos fueron repatriados en 1545 y el Sansón de España y Extremadura fue sepultado en Santa María la Mayor de Trujillo su tierra natal, donde aún hoy día descansa.

Santa maria la Mayor, Trujillo, Extremadura

El linaje de tan gran personaje histórico no se extinguió, y siguió en sus hijos Diego García de Paredes conquistador y fundador de Trujillo en Venezuela y Sancho de Paredes.

Como conclusión, decir que como tantos otros personajes históricos españoles de relieve ha sido bastante olvidado, cuando en realidad tendríamos que recordar sus gestas y su valentía.

Extremadura y su bandera

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