domingo, 18 de septiembre de 2016

La historia de Caco el patrón de los ladrones

Todos alguna vez hemos jugado a polis y cacos. Siendo cacos “ladrones” éramos perseguidos por nuestros amigos que representaban a las fuerzas de la ley.
Cuando jugábamos a este juego infantil con el que pasábamos horas divirtiéndonos, jamás pensábamos o al menos la gran mayoría no lo hacía ¿Cuál era el origen de la palabra caco?
Para conocer el misterio de esta palabra, como en muchas ocasiones tenemos que retroceder al mundo clásico, y conocer a un ser mitológico algo especial.

Juego infantil de "polis y cacos"

En el monte Aventino situado en el Lacio de la Península Itálica, en la actual Roma vivía un gigante mitad sátiro y mitad humano llamado Caco (en latín Cacus).
Su morada era una gruta o cueva algo aterradora, donde colgaban las cabezas de los pobres desgraciados que eran devorados por el gigante hijo del dios herrero Hefesto (Vulcano en la mitología romana).

Representación del dios griego Hefesto

Los pobres pobladores de la zona, vivían aterrados por dicho ser, ya que a parte de sus asesinatos, secuestros y malas artes, se dedicaba a asaltar caminos y robar a los comerciantes. Todo esto sumado a su aspecto gigantesco y monstruoso, sin contar que era capaz de escupir torbellinos de fuego y humo hacía que nadie quisiera pisar cerca del monte Aventino.
Sus fechorías llegaron a su fin cuando molestó a un hombre que no se debía molestar. Ese hombre no era otro que el semidiós Hércules, el cual había llevado a pastar cerca del Tíber a un rebaño de bueyes que había arrebatado al gigante Gerión durante su décimo trabajo.
Mientras el semidiós hijo de Zeus descansaba durmiendo sobre la hierba, los bueyes pastaban tranquilamente. Caco se encaprichó de algunos de ellos, y aprovechando la oportunidad, le sisó al todo poderoso Hércules cuatro parejas de esas bestias mansas, y poco a poco tirándoles de las colas y haciéndoles andar marcha atrás las introdujo dentro de su oscura cueva.

Estatua de Hércules y Caco

Al despertar Hércules no se percató de nada de lo que había ocurrido, hasta que algunas de sus reses empezaron a mugir en dirección a la cueva, de donde surgieron respuestas del mismo tipo.
El semidiós enfadado corrió como loco hacia la cueva, Caco aterrado sabiendo a quien había hecho enfadar, tapó la entrada de la cueva con una gran roca sujeta con cadenas forjadas por su padre el dios Hefesto. Esas cadenas eran divinas y ni Hércules podía destruirlas y decidió destruir la cima de la montaña con su fuerza inhumana para así poder entrar en la cueva del pérfido gigante. Caco se defendió con uñas y dientes, escupiendo humo y torbellinos de fuego a su enemigo, aunque los resultados fueron vacuos ya que el héroe utilizó árboles y piedras enormes para parar los ataques del hijo de Hefesto.

Estatua del semidiós Hércules

Hércules perdiendo la paciencia salto finalmente al interior de la cueva, donde se escondía Caco. Sin perder tiempo, el hijo de Zeus agarró al gigante del cuello y lo estranguló haciendo que éste se asfixiara con su propio fuego y humo.
El fin del monstruoso Caco, fue igual de monstruoso que él. Los habitantes de la zona celebraron la muerte del ser que les había inflingido durante tanto tiempo un enorme pesar, y transformaron ese día en festividad de la zona.

Como conclusión de dicho hecho mitológico, podemos decir que Caco durante muchísimos siglos fue patrón de los ladrones, y hoy día es sinónimo de la palabra ladrón y su final ha sido el final de muchísimos de sus seguidores durante la historia de la humanidad.


1 comentario:

  1. Muy interesante. No sabía de dónde venía la palabra Caco. Esta claro, a la cama no te irás.... Genial explicación bro!

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