viernes, 29 de julio de 2016

El Viejo de la Montaña y la secta de los Hashashin

Desde las murallas de la fortaleza de Al-Khaf, en las colinas de Masyaf, el Viejo de la Montaña observa como el poderoso ejército del gran Sultán Ṣalāḥ ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb conocido por los cristianos como “Saladino” se retiraba después de un duro asedio.

El actor Ghassan Massoud, representando a Saladino en Kingdom of Heaven

Sus argucias y trucos habían vuelto a surtir efecto, no era la primera vez que conseguía llevar a cabo un hecho insólito desde que era el gran jefe de los nizaríes, bien podían corroborarlo los estados cristianos de Jerusalén y más en concreto Conrado de Monferrato allí donde estuviese, después de que la hoja de acero de uno de sus hombres le segara la vida al poco de haber sido proclamado Rey de Jerusalén.

Cruz del Reino cristiano de Jerusalén

El gran Sultán, había sido más inteligente y había entendido perfectamente que su alma podía ser separada de su cuerpo cuando ellos quisiesen. Los mensajes que le habían mandado durante el asedio se lo habían dejado claro, sobretodo el del puñal clavado en su almohada con una nota de aviso mientras dormía, este acto le hizo entender que era mejor una alianza con los hashshasins que entrar en conflictos con él y su gente.
Su nombre era Rashid ad-Din  también conocido como Sinan,nacido en Basra, Irak, y cuarto Viejo de la Montaña desde que el gran Hassan i Sabbah fundador y padre de los hashshasins había conquistado la fortaleza de Alamut “el Nido del Águila” y había comenzado a propagar la fe nizarí por toda la zona.

El Nido del Águila, Alamut

Rashid era conocedor de su fama en las tierras de Oriente Medio y del miedo que infundía a sus enemigos. Los mandatarios de los diferentes estados conocían perfectamente su forma de actuar, y sabían que si se convertían en objetivo de los famosos “asesinos” más tarde o más temprano acabarían en la morada del señor antes de tiempo. Todos los viejos de la montaña habían actuado de esta manera, cuando querían acabar con un gobierno atacaban directamente a la cabeza como cuando se acaba con la vida de una serpiente venenosa.
Es lo que había ocurrido cuando terminaron con la vida de Nizam Al-Mulk, gran visir del sultán selyúcida Malîk shah, con lo que consiguieron desestabilizar por completo el gran imperio y hacer que implosionara con una guerra civil.

Estatua de Nizam al-Mulk

A Rashid le encantaba escuchar las historias que se contaban sobre él y sus adeptos, algunos decían que eran demonios, fantasmas, otros que en sus fortalezas había jardines similares a vergeles con jóvenes vírgenes, las cuales eran ofrecidas a los futuros “asesinos” junto al líquido sagrado fabricado con hachis y que conseguía hacer creer a sus seguidores que esos placeres tan solo eran un anticipo de lo que les esperaba en paraíso después de su muerte al entregar su vida por la fe.


Representación de Sinan, uno de los más grandes viejos de la montaña

El Viejo de la Montaña, sabía perfectamente que la fe isamilí nizarí, era una escisión del chiísmo que apareció después de la muerte de Ismail en el año 148 después de la Hégira cuando su gente aseguró que Ismail no había muerto sino que había desaparecido. Su gobierno era teocrático, estricto, disciplinado, y sus adeptos eran increíblemente fieles a su líder. Cosa fácilmente demostrable al saber que el gran fundador Hassan i Sabbah había llegado a ejecutar a sus hijos sin pensarlo dos veces por no seguir los preceptos del Islam a rajatabla.
Sus nizaríes, seguían los textos esotéricos del Corán y buscaban el mensaje oculto que Mahoma había enviado a través de su escrito más importante, y ese hecho es el que les daba su poder real, ya que si hubiesen intentado llevar a cabo actos de asesinato bajo los efectos de narcóticos jamás hubiesen sido tan eficientes.

Páginas del libro sagrado de los musulmanes, El Corán

Miró al horizonte por última vez donde se observaba el polvo que levantaban las tropas de Saladino al retirarse, giró sobre si mismo y se encaminó hacia sus aposentos mientras pensaba que finalmente su fe llegaría hasta el fin de los días.
Sinan se equivocaba, ya que la secta de los asesinos fue completamente destruida en el año 672 después de la Hégira (1273), tan solo unas décadas después de la muerte del cuarto viejo de la montaña, al  tener que enfrentarse a mongoles, mamelucos y al sultanato Ayubí. Hoy día la fe nizarí es residual y tan solo se mantiene en la zona de la India, y a nosotros a llegado su historia como en tantos casos gracias a la literatura, cine y videojuegos, como puede ser toda la saga de Assassin’s Creed o la película el Príncipe de Persia.

Saga de videojuegos Assassin's Creed


Desde los atentados de las Torres Gemelas, muchos políticos, escritores, etc han intentado hacer un símil entre la secta de los asesinos y los terroristas yihadistas de Al-Qaeda o el Daesh, algo que está muy lejos de la realidad, ya que mientras los hashshashin buscaban asesinar a altos cargos, los terroristas de hoy día buscan crear el terror asesinando a la gente de a pie cosa que a los nizaríes no les aportaba absolutamente nada en su política de expansión territorial y dogmática. 

El asesino y terrorista jefe de Al-Qaeda, Osama Bin Laden

3 comentarios:

  1. Como siempre, despertando el interés, muy bueno...

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    1. Muy buen articulo interesante conocer origenes de creencias de otras culturas .

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  2. Fantástico!. Ahora ya conozco la historia. Muy, muy interesante. Muchas gracias por el trabajo bro!

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