viernes, 3 de junio de 2016

Vero y Prisco, el combate de gladiadores más famoso de la historia

Los dos amigos, se miraron a los ojos mientras estaban cara a cara, petrificados mientras pisaban la arena, que durante todo el día había sido bañada en sangre, de cientos de hombres y miles de bestias para algarabía de la plebe y de los prohombres de Roma.
En ningún momento, pensaron que deberían enfrentarse el uno al otro, y en esos momentos sabían que al fin del combate, probablemente uno de los dos ya no seguiría existiendo en el mundo de los vivos.

 Combate entre dos gladiadores

Corría el año 80 d.C, y era día de la inauguración del Anfiteatro Flavio (El Coliseo), el cual había tardado casi diez años en ser edificado, por mandato del emperador Vespasiano (17/11/9 dC – 23/06/79 dC), gracias al botín de guerra que había conseguido en las guerras de Judea, aunque jamás llegó a ver la apertura de su ancestral obra, y dejó ese honor su hijo mayor el emperador Tito (30/12/39 d.C – 13/09/81). 

Bustos de Vespasiano y Tito

La antigua Roma era una fiesta, y cuando Roma estaba en fiesta, quería a decir que la muerte, la sangre y la tortura fluían por el ambiente.
Esa obra de arte clásico, que ha llegado a nuestros días, durante siglos fue una gran segadora de vidas, tanto humanas como animales, aunque ese día tendría un final inesperado para todos.

El Coliseo en la actualidad

Ahora sigamos con nuestros dos contendientes. Prisco era galo y Vero había nacido en territorios del Imperio como hombre libre, pero por algún azar de su vida acabó siendo esclavo y gladiador. A finales del siglo I, por lo que cuenta la historia eran dos afamados guerreros de la arena.
Los amigos, en principio estaban contrariados por tener que enfrentarse el uno al otro, pero cuando comenzó el combate, la lucha fue atroz y olvidaron la amistad para pelear como dos profesionales del combate.
La batalla fue encarnizada, ninguno de los dos contendientes se arredraba, cuando uno tomaba la iniciativa, el otro se defendía con uñas y dientes y viceversa, el combate duró horas, el emperador en un descanso del combate, incluso les envió regalos y refrigerios, para que siguiesen luchando de ese modo hasta que uno de los dos cayese a manos del otro, pero para sorpresa de todos ese momento no llegó.
Los dos amigos, siguieron batiéndose hasta que empezó a caer la noche, la plebe pedía desde sus palcos, que el combate quedara en tablas. En un punto del choque, los dos gladiadores bajaron sus armas, diciendo sin palabras que  respetaban altamente a su rival.
El emperador al observar este hecho, detuvo el combate y para sorpresa de todo el público, dio por vencedores a los dos hombres y recompensó a estos dos grandes gladiadores con la “rudis” (espada de madera que significaba que un gladiador era libre), las masas enloquecieron, había sido un colofón final increíble para ese día.

Réplica de una rudis romana

Los dos amigos y contendientes, habían entrado al Coliseo como esclavos, y salían de allí victoriosos y como hombres libres, algo que no se repetiría en toda la historia de este lugar.
Como final al artículo, sabemos de dicho combate, gracias a que es el enfrentamiento más completo que ha llegado hasta nuestros días. Fue escrito con todo lujo de detalles por “Marco Valerio Marcial” en su obra Liber de Spectaculis XXIX.
Para acabar, el combate fue extraño, ya que por norma general, dichos enfrentamientos siempre debía acabar con un vencedor y un vencido. El emperador Tito, ganó muchísima popularidad, que en realidad es lo que el buscaba, tener a la plebe callada y contenta y ser mirado como un gran mandatario.
El día en que Vero y Prisco se enfrentaron, comenzó de una manera nítida lo que sería “el pan y circo romano”, que hoy día siguen utilizando otras personas poderosas para seguir anestesiando mentalmente al populacho.

9 comentarios:

  1. Como siempre, tus entradas son más que estimables aportaciones a la cultura, y por ello siempre son de agradecer. Reconozco que no conocía la historia de estos dos gladiadores, me ha gustado mucho saber de ella.

    Saludos.

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    1. Como siempre, gracias por tus comentarios positivos Alfredo. Eres un grande.

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  2. ¡Interesante entrada! ¡Te felicito! Por cierto, se te ha colado un error ortográfico en la frase: "Esa obra de arte clásico, que a llegado a nuestros días".

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    1. Gracias por tu comentario Virginia, y gracias por avisarme de la errata!

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    1. Gracias Emanuel, sí, es una historia curiosa de la Roma clásica. Hay tantos misterios en la historia, que no acabaríamos

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  4. Excelente, me encanta la historia Romana no se diga sobre gladiadores

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    1. Gracias Rodrigo, a mi también me pareció muy interesante. Si quieres seguir mi blog, siempre voy publicando historia y curiosidades. Mil gracias

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    2. Gracias por el artículo, es muy interesante.

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