sábado, 28 de mayo de 2016

Vikingos en el Mediterráneo, Hastein y Bjorn "Brazo de Hierro" Ragnarsson

Sabemos por los antiguos escritos del sur de Europa, que las incursiones vikingas, no solo afectaron al norte de Europa.
Las primeras informaciones de ataques normandos en la península Ibérica, datan del año 844. Según las crónicas, un número indeterminado de naves escandinavas, circundaron las costas españolas, llegando a tierra gallega, posiblemente interesados al observar la torre de Hércules.
Desembarcaron, con afán saqueador y en un corto plazo de tiempo, destruyeron, quemaron y arrasaron las aldeas circundantes a la gran torre situada en tierras gallegas. 

Torre de Hércules en Galícia

La noticia, de que unos hombres extraños, de aspecto fiero, que se entregaban a la destrucción y el pillaje, arribó en seguida a oídos del rey astur Ramiro I ( c.790 Oviedo – 1 de febrero de 850 Oviedo), que envió a sus tropas, las cuales consiguieron detener y vencer a los hombres del norte, obligándoles a volver a sus barcos y escapar de tierras galaicas.

Rey Ramiro I de Asturias
 
Los bárbaros, no se arredraron y en vez de volver a sus tierras, o bases en Francia, decidieron viajar hacia el sur, donde se presentaron en las costas lisboetas con una escuadra de más de 80 naves, de las cuales 53, eran de gran tamaño.
El gobernador de Lisboa Ibn Hazm, conociendo las historias que corrían sobre estos bárbaros del norte, conocidos como al-Urdumâniyyun, o Nordumâni, decidió defender la ciudad con todas sus fuerzas. Después de varios días de combates encarnizados, los musulmanes consiguieron repeler a los asaltantes, que como en la última ocasión decidieron abandonar el combate y seguir su periplo hacia el sur. 

Escuadra de drakkars vikingos

Ibn Hazm, fue presto en sus decisiones, y envió informadores rápidamente al emir de Córdoba Abd Rahman II, poniéndole sobre aviso, de que los enemigos normandos se dirigían hacia sus tierras.
Catorce noches después, los vikingos ya estaban en costas gaditanas, y se disponían a remontar el Guadalquivir con la intención de saquear y destruir todas las ciudades que se encontraran a su paso.
Cuatro, de sus naves se separaron del grueso de la escuadra, con la intención de inspeccionar los territorios que se encontraban a su paso. Uno de los pueblos que sufrió la ira normanda, fue Coria del río, la cual fue destruida y toda su población pasada a cuchillo, con la intención de que no avisasen al resto de núcleos urbanos.

 Sur de España, Coria del río

Tres días después de la matanza de Coria del río, toda la escuadra tomó rumbo a la capital hispalense, conocedores de sus riquezas y grandeza. En Sevilla, la población comenzó a prepararse para la defensa, como pollos descabezados, ya que su gobernador al tener noticias del avance vikingo, desertó huyendo a la población de Carmona.
Los escandinavos, llegaron a la bella ciudad andalusí y atacaron fulgurantemente, desde los arrabales de la ciudad, terminando con la resistencia musulmana rápidamente. Los que pudieron escaparon, los que no, como ancianos, mujeres y niños, fueron asesinados sin miramientos o capturados para ser utilizados como esclavos.
Sevilla, ardió y vivió un infierno durante siete días, hasta que un gran contingente de tropas musulmanas comandadas por Abd Rahman II, consiguieron vencer e infligir una gran y dura derrota a los hombres del norte, los cuales huyeron con los tesoros y esclavos que pudieron salvar hacia sus tierras, con el rabo entre las piernas.
Los andalusíes, aprendieron la lección, y poblaron sus costas de atalayas y defensas, crearon una flota marítima más grande y poderosa, y reforzaron las murallas de la capital hispalense, para no volver a vivir un horror como el que habían vivido a manos de bárbaros venidos de tierras inhóspitas.
Las incursiones vikingas en el Mediterráneo, no acabaron aquí y entre el año 858 y 862, los normandos volvieron a la carga, liderados por dos hijos del semilegendario rey Ragnar Lodbrok, ellos eran Bjorn “Brazo de Hierro” Ragnarsson y Hastein Ragnarsson.

Björn Ragnarsson, interpretado por Alexander Ludwig
 
El recorrido del viaje, de los hijos de Ragnar fue el mismo que la última vez, arribando a Galicia en 858, con la diferencia, de que Ordoño I de Asturias ( n.821 Oviedo – d.866 Oviedo), hijo de Ramiro I, prefirió pagar un tributo a las fuerzas norteñas antes que luchar contra ellas.
Los Ragnarsson, siguieron su travesía hasta Sevilla, la cual intentaron saquear, cosa que no llegó a ocurrir porque en esta vuelta los musulmanes, estaban ya bien preparados. Hastiado Bjorn “Brazo de Hierro” y su hermano Hastein, decidieron viajar más al este, e intentar llegar a su objetivo definitivo “Roma”.
Por el camino, aprovecharon para saquear y destruir diferentes ciudades del norte de África y península Ibérica, como pueden ser Orihuela, a la cual llegaron remontando por el río Segura, y a la capital de Navarra, Pamplona, a la que llegaron subiendo el río Ebro desde la población de Tortosa. En esta ocasión, no solo se conformaron con saquear y destruir todo a su paso, sino que también secuestraron al rey Navarro García I Iñiguez  (c. 810 – c. 882), por el que pidieron un rescate de 70000 monedas de oro, que recibieron una vez dejaron en libertad al asustado rey navarro.

Rey García Iñiguez I de Navarra

El invierno se acercaba, y acamparon en el sur de Francia, más concretamente en la zona de la Camarga. Durante este tiempo de pausa, se dedicaron a comerciar con los esclavos capturados y a preparar su asalto definitivo a Italia.
En su azote del sur de Europa, después del respiro de la Camarga, saquearon y destruyeron Narbona, Nímes, Arlés, hasta llegar a Génova, desde donde bajaron a Pisa, la cual capturaron y utilizaron para preparar su definido asalto a Roma.
Lo que nuestros famosos vikingos no sabían, es que sus mapas no eran del todo correctos, y en vez de llegar a Roma, donde fueron a parar fue a una ciudad llamada Luni, a la que confundieron con la Ciudad Eterna, ya que se encontraba bien amurallada y poseía muchísimas iglesias.
 La ciudad, fue asediada, pero era inexpugnable para los escandinavos, con lo cual Bjorn ideó una treta para poder entrar en la ciudad. Hizo correr la noticia, de que había muerto y antes de perder su vida se había transformado a la fe cristiana, por lo que con sus ultimas palabras, había pedido ser enterrado en terreno santo, dentro de las murallas de la ciudad. A cambio, su ejército abandonaría el asedio y dejarían tranquila a Luni.
Los mandatarios de la urbe, aceptaron el trato, y dejaron entrar a unos cuantos guerreros de confianza de Bjorn para que acompañaran al féretro. Una vez en la iglesia, y cuando el obispo estaba ejerciéndo la liturgia, comenzaron a oirse ruidos dentro de la caja, donde teóricamente estaba el cuerpo sin vida del caudillo vikingo. 
Con un fuerte golpe, se abrio el féretro y salió de el Bjorn, como un demonio que regresaba del Averno, la sangre corrió, la muerte segó las vidas de los religiosos de la ciudad y los normandos consiguieron abrir las puertas para que el grueso del ejército, saqueara la ciudad de Luni.
"Brazo de Hierro" le cortó la cabeza al obispo de la ciudad, y se la llevó como trofeo a sus tierras del norte, pensando que había matado al jefe de la cristiandad, al que llamaban Papa.

Ataúd vikingo

En su regreso, por el mar Mediterráneo, tuvieron que hacer frente a un último obstáculo. En el estrecho de Gibraltar, les esperaba la flota sarracena y se desencadenó el caos, Bjorn, Hastein y los suyos consiguieron escapar, no sin antes perder gran parte de su flota. Se dice que solo 20 barcos regresaron y que con ellos como final de la odisea, saquearon la ciudad de Gijón.
Dicen que Bjorn "Brazo de Hierro", se retiró como un gran y rico señor en sus tierras, y que Hastein más jóven que él, siguió recorriendo los mares, en busca de fama y fortuna.
Como final a este post, podemos decir, que los vikingos fueron grandes guerreros y navegantes, que aterrorizaron a muchísimos pueblos de Europa, tanto del norte como del Sur, pero que a la hora de enfrentarse a civilizaciones más avanzadas como eran los musulmanes y los cristianos de la penínusla Ibérica, muchas veces tenían que claudicar ante su mayor poder y salir huyendo

6 comentarios:

  1. "enfrentarse a civilizaciones más avanzadas como"..."los cristianos de la península Ibérica"..."tenían que claudicar".
    Sí, seguro, en el siglo VIII no había civilizaciones más avanzadas que la de los gallegos, ja ja ja

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    1. Mantente ignorante Silvano, menudo retraso gastas.

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  2. Los musulmanes de la península, era de lo más avanzado que había en la época. Los cristianos penínsulares, también estaban en muchos aspectos más avanzados que los vikingos.

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  3. Gran entrada, como todas las que nos ofreces en tu blog.

    Me ha gustado muchísimo.

    Saludos.

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    1. Muchísimas gracias por tus comentarios Alfredo, espero seguir haciéndolo bien y que me sigáis leyendo.

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  4. Muy interesante. No tenía ni idea que Björn había llegado hasta Italia, no sin antes arrasar algunas ciudades francesas. Como siempre, nos informas muy bien con posts muy interesantes bro!. Sabia que había llegado al Mediterráneo ya que me lo contaste tu, incluso que estuvo por Barcelona, pero no todo el daño que hizo en sus andanzas. Gracias por la información!!!.

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