viernes, 27 de mayo de 2016

Frankenstein y el invierno más largo

Todos sabemos, que aunque la humanidad, hemos creído en ciertos momentos de nuestra existencia, que podemos someter a la madre naturaleza, ella es la que tiene la sartén por el mango en nuestro pequeño planeta. Su poder, y furia, la hemos sufrido en muchas ocasiones durante la historia (tsunamis, huracanes, terremotos, etc).

 Tornado, una fuerza de la naturaleza

En esta ocasión, hablaré de un hecho histórico que dejó el hemisferio norte helado literalmente, dicho hecho es conocido, como el año sin verano, el año de la pobreza, o el invierno sin fin de 1816.
Todo comenzó en mayo de 1816, la teoría de esta anomalía climática, puede achacarse a diferentes factores naturales, el más claro de ellos fue un invierno volcánico ocurrido en 1815, con mucha actividad tectónica en la zona de Indonesia, más concretamente en la zona del volcán de Tambora al este de Java, que según los estudios soltó sobre 1.500.000 toneladas de polvo a la atmósfera. También se dice, que el frío permanente, fue por una disminución extraña en la actividad solar, a la que se le llama “Mínimo de Dalton”.

 Volcán de Tambora, Indonesia

Todo ello conllevó, a un enfriamiento global del planeta, afectando especialmente al norte de Europa.
A causa de ello, muchísimas cosechas fueron dañadas por las heladas, nevó de manera terrible en lugares, en los que nunca había nevado. La luz del sol era mucho más tenue en muchos territorios, los daños materiales en todo el mundo fueron enormes, y en muchos lugares del planeta, se llegó a una gran falta de víveres, sobre todo en Europa, Asia y Norte América .

Cultivos dañados por la escarcha

En el viejo continente, a parte de todos estos problemas, se le sumó la escasez que ya existía desde hacía unos años, y que habían producido las Guerras Napoleónicas.
La falta de comida, las malas temperaturas, la subida de precios de muchísimos productos y la caída, de la ya inestable calidad de vida de la época, provocaron revueltas y rebeliones, especialmente en territorios como son Francia, Suiza y Gran Bretaña.
La mortandad, repuntó y parecía que ese invierno no acabaría jamás, el ánimo global de la población estaba por los suelos.

 Soldados napoleónicos

Aunque se puede decir que el mundo, estaba en tinieblas, la humanidad siempre ha sabido nacer de sus propias cenizas, y durante esta oscura etapa, también se crearon objetos y literatura que hoy día son parte de nuestro día a día, o obras imprescindibles de la cultura mundial.
En este largo invierno, los grupos de amigos se reunían y charlaban sobre lo que ocurría con el tiempo, uno de esos grupos, estaba formado por algunos ilustres personajes como son Percy Shelley, John Polidori, la jóven Mary Wollstonecraft Godwin  (que al cabo del tiempo sería Shelley), Lord Byron y otros genios de la literatura. Ya que la atmósfera acompañaba, crearon relatos asfixiantes, oscuros y tenebrosos, que luego leían en grupo.
Algunos de estos relatos, son conocidos por todos nosotros, con los nombres de Frankenstein, El Vampiro o Oscuridad. 

Frankenstein, de Mary Shelley

En el campo de las tecnologías, Karl Drais inventó la Dresina, una especie de bicicleta que pretendía sustituir al caballo, que en aquel momento era muy difícil de mantener.


 Dresina

Como resumen a este post, se puede decir que el año de la pobreza, fue una época muy dura para la humanidad, pero como tantas otras veces siempre hay algo de luz en la oscuridad.

8 comentarios:

  1. muy buena la forma de relacionar la historia y la cultura popular.¡GRACIAS!

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  2. Conocía la historia de como escribió Shelley Frankenstein, pero nunca se me había ocurrido pensar siquiera en qué época del año era, gracias por ir más allá y hacernos pensar en las circunstancias.

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    1. De nada Potopo, te llamo Potopo porque es lo que pone. Intentaré que os sigan agradando mis artículos.

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  3. Conocía los periodos revolucionarios que se propagaron por toda Europa desde 1820 hasta 1848. Pero jamás se me ocurrió pensar que la erupción del Tambora hubiera podido tener algo que ver. Te agradezco profundamente la explicación que ofreces en esta entrada, así como también el aporte de la cultura, que siempre, efectivamente, renace de sus propias cenizas como el ave fénix.

    Saludos.

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    1. Mil gracias Alfredo. Sí, realmente la historia es una unión de factores que ni nos damos cuenta.

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  4. Gladys Cuervo Marín20 de junio de 2016, 5:36

    Muchas gracias!!!!! Algo sabia acerca del tema porque recientemente leí a William Ospina, escritor Colombiano, quien escribió acerca del Invierno más largo en 1816. No recuerdo el título del libro pero cualquier información adicional, siempre bienvenida. De nuevo Gracias!!!!

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  5. Frankenstein, de Mary Shelley, es una de mis obras literarias favoritas. Fue una lectura obligatoria en la universidad, pero que me enganchó por completo y aún conservo el libro. Lo que desconocía por completo era su origen y muchos menos esa época tan oscura, que sin embargo dio esos frutos. Gracias una vez más por compartir, Alan.

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