miércoles, 13 de abril de 2016

La Batalla del Peñón de Frigiliana

En lo que hoy día es el precioso pueblo blanco de Frigiliana, situado en la província de Málaga, más concretamente en la zona de la Axarquía, hace siglos se produjo un hecho con mucha trascendencia en la historia de España.
El hecho en si fue la batalla del Peñón de Frigiliana o la Batalla de Bentomiz
Entrando en antecedentes, en el año 1567 la publicación de la Real Pragmática por parte del rey Felipe II y instigada por el inquisidor Pedro de Deza donde se prohibía a los moriscos practicar cualquiera de sus costumbres, portar armas o vestir como su cultura demandaba, conllevó a la rebelión de las Alpujarras en el año 1568, la cual se extendió como un virus por todo el Reino de Granada, llegando a Bentomiz en el abril de 1569. En esta zona, apoyada por moriscos importantes como eran Almueden, Andrés de Xorairán, el capitán Abén Audalla y Hernando el Darra, la zona de la Axarquía y Montes de Málaga se sumaron a la rebelión, se levantaron en armas y se encaminaron a las cumbres del "El Fuerte", asentandose en las fuentes del Álamo y del Acebuchal.
El Corregidor cristiano de Vélez, Arévalo de Suazo alertado por esta insurgencia dirigió una ofensiva de 1500 hombres contra los rebeldes del Peñón de Frigiliana, la cual fue rechaza sin demasiados problemas ejerciendo una dura y vergonzosa derrota a los cristianos.
Don Arevalo de Suazo enardecido por este agrabio se decidió a pedir auxilio a la a la Corona, y esa ayuda llegó a las costas de la cercana zona de Torrox en forma de 25 galeras, llenas de tropas de los tercios Napolitanos, Piamonteses, Sicilianos y un grupo de mercenarios al mando del Comenadaor Mayor de Castilla Don Luís de Zuñiga y Requesens, que desembarco con unos 6000 hombres después de un tortuoso viaje por mar.
Las hostilidades entre ambos bandos no tardaron el llegar, los moriscos se defendieron encarnizadamente desde lo alto de las lomas utilizando todo tipo de defensas, como ruedas de molino atravesadas por grandes trozos de madera, las cuales se llevaban a gran numero de soldados a su paso.
Los capitanes enviados al combate, entre ellos Don Blas Herrero (el cual sería comendador militar de la Axarquía después del conflicto) perdieron gran número de hombres, pero al final del conflicto la insurgencia fue aplastada, con un saldo de bajas de 2500 personas aproximadamente por el bando musulmán.
Dicha batalla no solo supuso una derrota, también fue el final de lo morisco ententiendolo como entidad social y cultural asociada a un territorio concreto. Muchas de estas personas criadas y nacidas en la península Ibérica fueron deportadas a África y muchos otros fueron dispersados por diferentes zonas de España.
La zona de la Axarquía y Frigiliana después de la batalla quedo practicamente despoblada y fue repoblada por cristianos viejos, venidos en gran parte de Granada, Murcia y Valencia. 
La diaspora morisca y judía, supuso a nivel económico una sangría económica que sobre todo afectó a la iglesia y al estado, hecho que conllevó a más pobreza en la zona. Lo que demuestra que los radicalismos religiosos llevan a la pobreza de la sociedad, tanto moral como económica.
Hoy día Frigiliana es un bello pueblo cerca del Mediterráneo con varios premios por su mantenimiento cultural y arquitectónico, situado entre la Sierra de la Almijara a 300 metros sobre el nivel del mar y cerca de Nerja, Torrox y Competa. 
Recomendable para ser visitado, disfrutar de su cultura, sus edificios blancos y ese ambiente de mezcla cultural existente en el aire.

Villa de Frigiliana en la actualidad

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